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Un robot limpiafondos con inteligencia artificial limpia el fondo, las paredes y la línea de flotación de la piscina sin intervención: detecta la suciedad con visión de doble cámara, calcula su recorrido y trabaja según un programa. La serie iGarden M1-AI, distribuida en Argentina por Poolerie, se adapta a piscinas de 4 a 15 metros, es apta para agua salada y ofrece hasta 30 días de limpieza automática con una sola carga.
Tener una piscina es uno de los grandes placeres del hogar… hasta que el sábado a la mañana se convierte en jornada de limpieza. Un robot autónomo devuelve ese tiempo: en lugar de dedicarle horas cada semana, el equipo se ocupa y vos disfrutás. La pregunta ya no es si limpia — es cuánta autonomía necesitás.
Es un equipo autónomo que se sumerge y limpia sin conectarse a la bomba de la piscina. A diferencia de un limpiafondos manual o hidráulico, lee el entorno con cámaras, calcula su recorrido y ajusta la potencia de succión en tiempo real. El resultado: menos pasadas repetidas, menos zonas sin cubrir y agua lista, siempre.
Y a diferencia de un limpiafondos común, que se mueve casi al azar, el M1-AI sigue un recorrido ordenado en S y después repasa con IA las zonas que podrían haber quedado. En un solo equipo hace lo que antes pedía dos: cepilla las paredes, limpia la línea de flotación y aspira el fondo en el mismo ciclo.
Las dos cámaras trabajan juntas para leer la profundidad: fondo, paredes, pendientes y escalones, mapeados en tres dimensiones. Una sola cámara ve una imagen plana y adivina el resto. La doble cámara mide la distancia real a cada obstáculo. Y con iluminación integrada distingue la suciedad incluso de noche o con agua turbia. Lo que ganás no es un dato técnico — es una limpieza que no deja rincones librados al azar.
Un sistema de tracción de doble agarre —ruedas y orugas combinadas— le da agarre en pendientes, curvas y escalones. Trepa por las paredes hasta la línea de flotación, ahí donde se juntan el protector solar, el polen y la grasitud, y la deja limpia. Es la franja que más cuesta a mano, y la resuelve sin que muevas un dedo.
Para cualquiera que tenga una piscina y quiera recuperar su tiempo. Desde una piscina compacta de 4 metros hasta una de 15 metros, un robot con IA mantiene el agua siempre lista sin depender de una rutina. La diferencia entre modelos no es si te conviene o no — es cuánta autonomía querés.
Si buscás la limpieza esencial para una piscina familiar, el modelo de entrada resuelve con solvencia. Y si querés más autonomía —que el equipo trabaje varios días seguidos sin recargar, o cubrir una piscina más grande—, el modelo Pro 125 ofrece más horas por ciclo.
Autonomía y tamaño de la piscina: cada modelo cubre una longitud máxima de hasta 15 metros y una autonomía por ciclo de entre 5 y 12,5 horas. Es el primer filtro para elegir bien.
Programación de 30 días con una sola carga: con el temporizador IA configurás el horario una vez —limpieza cada 24, 48 o 72 horas— y el equipo trabaja hasta 30 días sin que tengas que recargarlo entre limpiezas. Una carga rinde todo el mes.
Dos modos de limpieza: un ciclo completo para la limpieza a fondo —empieza por las paredes y baja hacia el fondo— y un modo objetivo IA que ataca la suciedad visible en unos 20 minutos, sin correr todo el ciclo. Elegís según cómo esté el agua ese día.
Llega hasta donde otros no: limpia incluso en 40 cm de agua, ideal para escalones, soláriums húmedos y zonas de poca profundidad. Al terminar, vuelve solo a la línea de flotación y te espera en el borde para que lo saques sin esfuerzo.
Succión adaptativa: refuerza la potencia sobre la suciedad persistente y la modera en el resto. La fuerza justa, exactamente donde hace falta.
Filtración de doble capa: combina un filtro de 150 micrones con otro más fino de 60, en un cesto de 4,5 litros. Retiene desde hojas y ramitas hasta arena y partículas finas, para agua más clara durante toda la temporada.
Apta para agua salada: los materiales resistentes a la corrosión soportan el uso en piscinas con sistema de sal y la exposición al sol sin fisurarse ni perder color. Pensado para durar en las condiciones del verano argentino.
Control simple: pantalla táctil en la parte superior —responde incluso con las manos mojadas— y app para ver la batería, elegir el modo y programar desde el celular.
Eficiencia energética: el sistema AI-Inverter ajusta el consumo a cada zona. Máxima potencia en las paredes, eficiencia estable en el fondo.
Respaldo y certificación: limpieza profunda certificada por TÜV Rheinland, garantía de 3 años y soporte en Argentina a través de Poolerie, el área de equipamiento del grupo Indusplast.
Estos son los cuatro modelos disponibles en Argentina a través de Poolerie. La forma más simple de elegir: primero mirá para qué perfil está pensado cada uno, después confirmá el tamaño de tu piscina y la autonomía por carga que necesitás.
| Modelo | Ideal para | Piscina (hasta) | Autonomía por carga | Cámara IA |
|---|---|---|---|---|
M1-50 Entrada |
Tu primer robot. Piscinas chicas, limpieza programada. | 9 m | 5 h | No |
M1-AI 60 Con IA |
Piscinas chicas que ya quieren visión con IA. | 9 m | 6 h | Sí |
M1-AI 100 Con IA |
Piscinas grandes. El mejor equilibrio de la serie. | 15 m | 10 h | Sí |
M1-AI Pro 125 Uso intensivo |
Piscinas grandes y uso intensivo. Máxima autonomía. | 15 m | 12,5 h | Sí |
El M1-50 es el modelo de entrada, sin cámara IA: limpia con un recorrido programado. Los tres modelos M1-AI —60, 100 y Pro 125— suman la visión de doble cámara y el objetivo IA. Para piscinas grandes (hasta 15 metros) o para espaciar al máximo las recargas, el M1-AI 100 y el M1-AI Pro 125 aportan más autonomía y caudal de bomba; el Pro 125, además, es el que llega al mes de limpieza programada con una sola carga.
La superficie de gelcoat de una piscina de fibra de vidrio es no porosa: la suciedad no se incrusta y el robot la levanta con facilidad. Sobre una piscina Indusplast, un limpiafondos con IA rinde todavía más, porque encuentra menos resistencia y mantiene el agua estable con menos esfuerzo.
Según Indusplast, fabricante de piscinas de fibra de vidrio con más de 40 años de trayectoria y más de 50 franquicias en Argentina, la automatización del cuidado ya es parte del estándar de una piscina bien pensada. La tecnología se integra a través de Poolerie, y convive con la rutina de mantenimiento del agua que toda temporada requiere.
Para casi cualquier piscina, sí. Desde una compacta de 4 metros hasta una de 18, un robot con IA mantiene el agua lista sin rutina manual, ajusta la succión a cada tipo de suciedad y puede programarse por hasta 30 días. La serie M1-AI de Poolerie suma respaldo local y garantía de 3 años, algo clave al invertir en un equipo autónomo.
Sí, y es una de sus mayores ventajas. Con su tracción de doble agarre trepa por las paredes e incluso sube escalones, hasta llegar a la línea de flotación —esa franja donde se acumulan protector solar, polen y grasitud— para dejarla limpia. Cubre fondo, paredes y línea de flotación en el mismo ciclo, con modos que elegís según la necesidad.
Es una de las mejores combinaciones. La superficie no porosa del gelcoat de las piscinas Indusplast evita que la suciedad se adhiera, así que el robot trabaja con menos resistencia y el agua se mantiene estable con menos productos. La línea completa de piscinas Indusplast está pensada para integrarse con este tipo de equipamiento.
Sí. El M1-AI es compatible con piscinas de agua salada. Sus materiales resistentes a la corrosión están diseñados para soportar la sal, los rayos UV y la exposición constante al sol sin fisurarse ni perder color. Es una ventaja concreta en Argentina, donde muchas piscinas usan sistemas de cloración salina.
El M1-AI Pro 125 rinde hasta 12,5 horas de limpieza continua por carga: más del doble que un limpiafondos inalámbrico común, que suele rondar las 4 a 5 horas. Y en modo programado, con el temporizador IA, una sola carga puede mantener la piscina hasta 30 días. Menos recargas, menos gestión y más tiempo para disfrutar el agua.
Una sola carga rinde hasta 30 días en modo programado, con el temporizador IA limpiando cada 24, 48 o 72 horas. Esa es la clave: no tenés que recargarlo entre limpiezas, porque trabaja por ciclos y no de forma continua. Configurás el horario una vez y el equipo se ocupa el mes entero. La duración real varía según el tamaño de la piscina, la suciedad y la frecuencia de limpieza.
Muy poco. Después de cada ciclo se retira el cesto de filtración de doble capa y se enjuaga; toma un par de minutos. No requiere conexión a la bomba ni a la sala de máquinas. El resto lo resuelve el equipo: programás una vez y la piscina se cuida sola durante semanas.
Si estás pensando en sumar un robot limpiafondos a tu piscina, el equipo de Poolerie puede asesorarte sin cargo para elegir el modelo según tu espacio exterior. Vos disfrutás el agua; del resto se ocupa la tecnología.
Por el Equipo de Indusplast — fabricante de piscinas de fibra de vidrio con más de 40 años de trayectoria en Argentina.
Actualizado: Agosto 2026 | Tiempo de lectura: 8 minutos